Jazmín Castilla Castilla
Pensando en los últimos sucesos de mi existencia y de la existencia de otros cuantos, me doy cuenta de que la similitud es gigantesca y no tengo a quien culpar; no tengo a quien reclamar la perdida de diversidad y originalidad que se esta viviendo hoy en día en cada esquina donde te detengas...y no tengo el nombre y las características del culpable, porque sería muy complejo enumerar los rasgos de la "sociedad mundial". Todos nos movemos tras los mismo fines, presas del condicionamiento prenatal al que nos exponen esas situaciones que nos hacen mirarnos al espejo y emitir opiniones a favor o en contra de nosotros mismos.
Contemplándote en un reflejo y diciendo que te conoces, complaciendo a todos y afirmando que estas llevando tu vida por el camino que lleva a la "perfección" (que es lo aceptable y buscado), alimentando esa creencia con los halagos y reconocimientos que comienzan a caer produciendo como respuesta emociones divinas que alimentan tu sensación de superioridad, (pues parecen ser enviados por algún ente celestial que apoya lo que la sociedad dicta a nuestras mentes), así caminas por el mundo "viviendo tu vida"; una vida que no es vida y no es vida porque vives por y para los demás, no es vida si gastas tus segundos en ello. De nada sirve mirarnos y amar lo que vemos, porque si lo vemos esta fuera y si esta fuera no podemos a la vez ser nosotros mismos.
Bien podríamos aventar a otra dimensión las frases motivacionales que nos invitan a regalar sonrisas por doquier sin importar la situación o lo negativas que sean las emociones en ese momento; en lugar de abrir la boca y enseñar las exquisitas piezas dentales que la vida frente al espejo nos ha dejado, abre tu mente y muéstranos los frutos deliciosos que en ella yacen, una vez que lo hayas hecho, admiraremos su belleza y degustaremos su célico sabor a diversidad que le dan el color al paradisíaco jardín en el que todos deberíamos de formar elegantes juegos de colores que le darán inigualable magnificencia.
Continuamente escucho personas que desean brillar, sobresalir, SER... Y buscan hacerlo en los lugares donde ya hay brillo; los describiré con una simple analogía: ¿de qué nos sirve un foco encendido en un almacén de focos encendidos, donde los destellos de luz no nos dejan percibir claramente cuál es el camino que sigue para llegar a nuestro objetivo?; así que si quieres darle luz a algo, deja de ponerte bajo el reflector y camina hacia la obscuridad para que le des el resplandor que necesita. Esa obscuridad es lo que tu quieras que sea...no estaría mal que empezaras con tu interior, donde la blancura de tu sonrisa perfecta aún no llega para hacerlo visible.
La solución para todo, es la misma; consiste en no mirarte a ti, no mirar a la sociedad; va más allá y nos grita desde la mente y el espíritu; necesita salir, necesita estallar y nosotros tenemos lo necesario para que lo haga, tenemos el brillo que por naturaleza la energía de vida nos da. Es nuestra decisión, aún hay mucho que hacer en el mundo, aún hay muchas barreras que derrumbar, las herramientas nos sobran, la voluntad escasea.
Y con todo esto, no quiero que la gente me lea y se convenza de algo o rechace cualquier idea; el punto no es unirte o separarte, más bien ser diferente y representar la pieza que a cada uno le toco ser en el rompecabezas de la vida, te toca ser único y por eso mismo indispensable. Mi idea es que sonriamos con la mente y el espíritu, la sonrisa sincera que nos dará el equilibrio que encontraremos los que lo estamos buscando.
